A veces la respuesta no es la solución, no es el final del camino, si no un paso más.
A veces esperas tanto que cuando llega te quedas exactamente igual que estabas, es más, inicias un nuevo proceso de espera, un nuevo letargo hasta la siguiente respuesta. En este stand-by en el que nadie desmiente ni confirma, me deshago, desojo la margarita, he dejado de hacer planes...me sobran preguntas, me faltan respuestas.
Y es que a veces las contestaciones equivalen a sueños.Y yo quiero saber. Yo quiero soñar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario